• CIL Ecuador

La industria láctea fomenta la economía circular, a través de una producción sostenible.


El sector lácteo representa el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) y es uno de los principales motores económicos del país.

La sostenibilidad comprende al ámbito económico, social y ambiental, y permite a la industria ser más resiliente frente a los grandes cambios que se presentan día a día.

Mediante la innovación e implementación de práctias sostenibles, la industria láctea nacional tiene como objetivo mantener una producción respetuosa con el medioambiente, responsable con la sociedad y viable económicamente.


Quito, septiembre de 2022.- En el Ecuador, la producción lechera es una de las actividades más relevantes, ya que genera alrededor de USD 1 400 cada año y desarrolla plazas de empleo tanto directo como indirecto para más de un millón de personas. De manera persistente, la industria trabaja comprometida con cada uno de los actores de la cadena, desde el productor hasta el consumidor, prioriza la llegada de productos inocuos y seguros a la mesa de todos los ecuatorianos, además de que está a la vanguardia en la aplicación de prácticas sostenibles e innovadoras que fortalezcan al sector, fomenten la economía circular y, sobre todo, promuevan el cuidado del medioambiente.


En el marco del Acuerdo por la Competitividad, Empleo e Innovación —que arrancó en 2019—, el Centro de la Industria Láctea (CIL) se incorporó al Pacto por la economía circular, con la finalidad de incluir en sus pilares estratégicos la educación ambiental y diálogo entre el sector público y privado, para ejecutar consensos que incentiven la producción sostenible, además de promover el uso responsable de recursos, a través de la gestión adecuada de desechos y agua, reducción de la emisión de gases de efecto de invernadero, mejoramiento del uso del suelo, garantías de cuidado animal y uso de herramientas tecnológicas.


El sector productivo se ha convertido en un actor vital en la transición hacia una economía circular, generando beneficios basados en valores como el compromiso y la responsabilidad, mediante la estimulación de la competitividad y la innovación, implementación de iniciativas que permitan incrementar el reciclaje, ejecución de análisis del ciclo de vida de los productos desde el diseño, promoviendo su larga vida útil. Además, el sector busca impulsar, junto con la academia, la investigación y desarrollo de tecnologías que permitan la reducción del uso y emisión de sustancias peligrosas para así optimizar el suministro de materias primas; cuidar la condición de los animales productores y generar nuevos modelos de negocios y fuentes de empleo a partir del aprovechamiento e industrialización de residuos.

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