Una correcta alimentación genera un desarrollo óptimo y un impacto positivo en la sociedad

Desde el nacimiento hasta el final de nuestra vida, es fundamental alimentarse de forma adecuada y saludable para prevenir cualquier tipo de malnutrición y afecciones como la diabetes, obesidad, hipertensión y otras enfermedades no transmisibles.

Ecuador tiene el segundo nivel más alto de desnutrición crónica de la región.

Datos revelan que, en el país, uno de cada cuatro niños menores de cinco años sufre de desnutrición crónica infantil. En el país, los costos de malnutrición son superiores al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).


Quito, mayo de 2022.- Según normas internacionales de derechos, toda persona tiene debe acceder a una alimentación apropiada y no padecer hambre. Al reconocer el derecho a la alimentación adecuada, el Estado se encuentra en la obligación de respetar, proteger, facilitar, promover, garantizar la disponibilidad y la accesibilidad de alimentos ricos en nutrientes que proporcionen al cuerpo la energía necesaria para mantener un óptimo desarrollo físico y cognitivo en cada miembro de la población.


Desde 1993, Ecuador ha implementado alrededor de doce programas relacionados con salud y nutrición. Sin embargo, la curva de la Desnutrición Crónica Infantil (DCI) en menores de cinco años no ha variado. Los infantes con DCI tienen un mayor riesgo de padecer infecciones estomacales y respiratorias, por ende, el riesgo de morir a temprana edad es mucho más alto.


Además, son más propensos a sufrir retrasos irreversibles en el crecimiento físico y en el desarrollo motor y de lenguaje afectando su capacidad de aprendizaje en edad escolar, lo que causa e imposibilita que en el futuro —en la edad adulta— tengan posibilidades de acceder a un empleo estable y digno.


Dentro de este proceso de nutrición y alimentación balanceada tanto el Estado como los padres de familia cumplen un papel clave; por su parte, el Estado debe garantizar, promover y facilitar el acceso de todos los alimentos necesarios para el correcto desarrollo de la persona y por otro lado, los padres de familia deben tener y entender sobre educación nutricional que les permita equilibrar el contenido de los alimentos, ya que cuando las condiciones alimentarias son acertadas hay un crecimiento rápido de los niños.


Sin duda, el impacto de la desnutrición afecta a la productividad porque significa la pérdida del capital humano en la sociedad. Según el Programa Mundial de Alimentos la desnutrición genera un costo total de USD 2 600 millones al año estimando los efectos y costos en salud, educación, economía y otros ámbitos importantes de la sociedad.

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